Cómo jubilarse en Argentina: guía simple paso a paso

Jubilarse no debería ser un trámite que se resuelve en un día, sino un proceso que conviene empezar a preparar años antes. Acá te explicamos, en lenguaje simple, qué necesitás, qué pasos seguir y qué hacer si te faltan aportes.

¿Qué necesito para jubilarme?

Para acceder a la jubilación ordinaria NACIONAL en Argentina hay que cumplir dos condiciones al mismo tiempo:

  • Edad: 60 años las mujeres, 65 años los varones.
  • Aportes: 30 años de aportes registrados al sistema previsional.

Estos dos requisitos son la base del régimen general. Si tu actividad fue diferente (docente, tareas insalubres, policía, etc.), pueden aplicarte reglas distintas de edad o años de aportes.

Paso 1: revisá tu Historia Laboral (antes de lo que pensás)

Este es el paso más importante y el que más conviene adelantar, incluso si te faltan 10 años para jubilarte.

  1. Entrá a Mi ANSES con tu CUIL y tu Clave de la Seguridad Social.
  2. Andá a Trabajo → Consultar Historia Laboral.
  3. Revisá empleador por empleador. Solo cuenta lo que figura como trabajo registrado (“en blanco”).
  4. Si encontrás huecos, anotalos con fechas exactas y el nombre del empleador. Esa lista es tu hoja de ruta para juntar las pruebas que te van a faltar.

Cuanto antes hagas esta revisión, más tiempo tenés para resolver lo que falte sin apuro.

Paso 2: juntá la documentación

  • DNI vigente.
  • Formulario PS 6.18 (Solicitud de Prestaciones Previsionales), que se completa al momento del trámite.
  • Certificación de servicios de cada empleo, sobre todo de los más antiguos. Pedila ahora, mientras la empresa todavía existe: no esperes a que cierre.
  • Si te faltan aportes, cualquier prueba documental sirve para respaldar esos períodos: recibos de sueldo, contratos, comprobantes de obra social. Si la empresa ya cerró, un telegrama reclamando el reconocimiento de esos aportes también es válido como prueba.

Paso 3: si sos mujer, revisá si te corresponden años por tareas de cuidado

Este beneficio suma años de aportes ficticios y para muchas mujeres es lo que marca la diferencia entre llegar o no a los 30 años exigidos:

  • 1 año de aportes por cada hijo.
  • 2 años por cada hijo adoptado.
  • 1 año adicional si el hijo tiene discapacidad (se acredita con el Certificado Único de Discapacidad).
  • 2 años más si cobraste la Asignación Universal por Hijo (AUH) durante 12 meses.

Se prueba con las partidas de nacimiento de los hijos.

Paso 4: pedí el turno e iniciá el trámite

Con la documentación reunida y la Historia Laboral revisada, el paso final es pedir un turno en Mi ANSES para la atención presencial. El día del turno tenés que presentarte con el DNI y toda la documentación en la oficina que corresponda a la caja donde acumulaste más años de aportes.

Un dato útil: hasta los 70 años, la decisión de en qué momento jubilarte es tuya, no de tu empleador (así lo establece el artículo 252 de la Ley de Contrato de Trabajo).

¿Y si no llego a los 30 años de aportes?

Hay más de un camino:

El mecanismo del 2×1

El artículo 19 de la Ley 24.241 permite compensar cada año de aportes que te falte con dos años de edad por encima de la mínima. Por ejemplo: una mujer de 62 años con 29 años de aportes ya cumple el requisito para jubilarse. En algunos casos este mecanismo no tiene costo, así que conviene evaluarlo antes de pagar cualquier moratoria. Eso sí: no sirve si te faltan muchos años de aportes.

La moratoria de la Ley 24.476 (aportes anteriores a 1993)

Si tenés períodos sin aportes anteriores a septiembre de 1993, podés regularizarlos con esta moratoria permanente. El trámite es presencial y se puede pagar en hasta 60 cuotas.

El Plan de Pago de la Ley 27.705 (solo si todavía no llegaste a la edad jubilatoria)

Importante: la Ley 27.705 tuvo dos ramas. La que permitía a quienes ya tenían la edad jubilatoria comprar aportes faltantes venció el 23 de marzo de 2025 y no fue renovada. Hoy solo sigue vigente la rama para quienes todavía están trabajando y les faltan menos de 10 años para jubilarse: mujeres de 50 a 59 años y varones de 55 a 64 años.

Si estás en ese rango de edad, podés comprar aportes de períodos posteriores a 1993 y hasta marzo de 2012. Cada mes que se compra se llama UCAP (Unidad de Cancelación de Aportes Previsionales) y su valor se actualiza todos los meses según la remuneración mínima imponible vigente. Como el costo sube con el tiempo, conviene empezar cuanto antes.

Si ya tenés la edad jubilatoria y te faltan aportes de después de 1993, hoy no existe una moratoria general para regularizarlos: las opciones que quedan son el 2×1, la Ley 24.476 (solo para períodos anteriores a septiembre de 1993) o la PUAM.

Si aportaste como autónomo o monotributista, revisá antes el SICAM en ARCA: los períodos con deuda no se computan como aportes, aunque hayas facturado durante esos meses.

La PUAM si no reunís aportes

A los 65 años, si no llegás a los 30 años de aportes ni te sirven las moratorias, existe la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM). No exige años de aportes, pero tiene requisitos de residencia e ingresos. Su haber equivale al 80% de la jubilación mínima y no otorga pensión por viudez al cónyuge, así que conviene considerarla como última opción, no como la primera.

¿Tuviste otros trabajos aparte del régimen general?

Si trabajaste como docente, empleado público, abogado o médico, es posible que parte de tu historia laboral esté en una caja provincial, municipal o profesional. El reconocimiento de servicios hay que iniciarlo en cada caja por separado —no es automático y puede demorar meses— y lo otorga la caja donde hiciste más aportes. También conviene chequear si te corresponde un régimen diferencial (por ejemplo, docentes o tareas insalubres), porque cambia el cálculo completo del haber.

Cuánto se cobra hoy de jubilación

Para tener una referencia de cuánto representa el esfuerzo, estos son los valores vigentes en septiembre de 2026, según la Resolución 257/2026 de ANSES:

  • Jubilación mínima: $428.633,20 (con el bono de $70.000, el total es de $498.633,20).
  • Jubilación máxima: aproximadamente $2.884.395,56.
  • PUAM: $342.906,56 (con bono, $412.906,56).

Estos montos se actualizan todos los meses según el índice de movilidad previsional, así que conviene chequearlos en Mi ANSES antes de hacer cualquier cálculo definitivo.

Esta nota tiene fines informativos y no reemplaza el asesoramiento de un especialista en derecho previsional. Ante dudas sobre un caso particular, lo recomendable es consultar en Mi ANSES o con un profesional matriculado.

Compartir

Te puede gustar


Seguinos y no te pierdas nada: