
El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central anticipa que la inflación proyectada de diciembre de 2025 se ubicaría en 2,3% mensual, según la mediana de las estimaciones de los analistas consultados.
El dato implica una suba de 0,2 puntos porcentuales respecto del relevamiento previo y consolida el cierre del año con registros más moderados en comparación con los picos inflacionarios de comienzos de 2024.
El informe, publicado el 7 de enero de 2026, surge de una encuesta realizada entre el 23 y el 30 de diciembre de 2025 y contó con la participación de 44 especialistas, entre consultoras, centros de investigación y entidades financieras del país y del exterior.
Qué espera el “Top 10” de analistas
Quienes mostraron mayor precisión en sus pronósticos históricos (el denominado Top 10) proyectaron una inflación levemente superior para diciembre: 2,4% mensual, lo que representa un ajuste al alza de 0,1 puntos frente al REM anterior. Esta diferencia refleja una mirada algo más cauta sobre el cierre del año.
Inflación y perspectiva para 2026
En cuanto al IPC Núcleo, que excluye precios regulados y estacionales, el conjunto de participantes también estimó una suba de 2,3% en diciembre, mientras que el Top 10 coincidió en ese mismo valor. Ambos registros muestran una corrección al alza frente al informe previo, aunque sin alterar el diagnóstico general de desaceleración.
De cara al inicio de 2026, el REM prevé que la inflación continúe bajando: para enero se proyecta un aumento del 2,0% mensual, y los analistas anticipan un sendero descendente que llevaría la variación de precios a 1,5% mensual hacia junio de 2026.
Aunque el REM aclara que los pronósticos no constituyen proyecciones oficiales del Banco Central, el relevamiento confirma que el mercado espera un cierre de 2025 con inflación en niveles significativamente más bajos que los observados a principios del año pasado. La combinación de menor inflación núcleo y expectativas descendentes para los primeros meses de 2026 refuerza la idea de una etapa de mayor estabilidad en la dinámica de precios.




