Cuántos sueldos mínimos cuesta cambiar las cubiertas del auto

En el mostrador de una gomería, el presupuesto por las cuatro cubiertas llega con un número que hace levantar las cejas. El mecánico apoya la calibradora sobre el dibujo, muestra la ranura casi lisa y no hace falta que diga mucho más. La pregunta que sigue rara vez es por la marca. Es cuánto sale y de dónde va a salir la plata.

Ese cálculo, el que hace un hogar frente a un gasto que no estaba en el plan del mes, tiene una unidad más útil que el precio suelto. Medir el cambio de gomas en salarios mínimos y en horas de trabajo dice, en un solo número, cuánto pesa sobre el bolsillo de quien lo paga.

El número fijo: el salario mínimo de agosto

El salario mínimo vital y móvil de agosto de 2026 quedó en 376.600 pesos para trabajadores mensualizados y en 1.883 pesos la hora para jornalizados. Frente a julio, cuando el piso era de 372.400 pesos, la suba fue de apenas 4.200 pesos. Sirve como vara común, aunque el ingreso de cada uno sea otro.

Cuánto sale el juego completo y en cuántos sueldos se traduce

Según un relevamiento de iProfesional publicado el 5 de junio de 2026, cambiar las cuatro cubiertas de un vehículo compacto se ubicaba entre 700.000 y 900.000 pesos, sin contar alineación ni balanceo. Traducido a la vara de agosto, eso equivale a entre 1,9 y 2,4 salarios mínimos. En tiempo trabajado, son entre 372 y 478 horas al valor hora del piso legal. Casi tres meses de jornada completa para el tramo más caro.

En un sedán mediano o un SUV compacto, el mismo relevamiento marcaba entre 1.000.000 y 1.200.000 pesos. Ahí el juego pasa a representar entre 2,7 y 3,2 salarios mínimos, o entre 531 y 637 horas de trabajo. La diferencia con el compacto son varios cientos de horas.

Un recordatorio antes de seguir: esas cifras son de junio de 2026 y se mueven. Sirven para dimensionar el orden de magnitud, no para llevarlas al mostrador como si fueran fijas.

Por qué bajó en términos reales y por qué sigue caro

Hubo un alivio concreto. Tras la apertura importadora, el precio promedio de los neumáticos cayó más de 30 por ciento en dólares respecto de los máximos que dejó la crisis de abastecimiento de 2022 y 2023. Entró más oferta, aparecieron gamas económicas que antes no llegaban y la competencia empujó los valores hacia abajo.

Con todo, el gasto sigue doliendo. Un juego que se come dos o tres sueldos mínimos es una erogación que muchos hogares postergan hasta que la seguridad obliga. La baja en dólares mejoró el punto de partida, pero el peso sobre el ingreso mensual sigue siendo alto.

Qué cambia según el rodado

La medida manda en el precio. Los datos de junio cubren rodado 15 y 16, los más comunes en el parque de autos livianos, y no informan valores para las medidas más chicas.

Para el rodado 15, el relevamiento sí da referencias. La unidad de 195/65 R15 iba de 170.000 pesos en gama económica a 260.000 en premium, y la 195/55 R15 de 180.000 a 290.000. Como esas cifras son de junio y ya cambiaron, antes de traducir el gasto a salarios conviene contrastar contra el valor del día de las cubiertas R15. La 205/55 R16, típica de sedanes y SUV chicos, se movía entre 200.000 y 360.000 pesos por unidad, el tramo más alto de la tabla.

Para el rodado más chico, el de los autos pequeños de años atrás, el relevamiento no publica cifras. Quien tenga uno de esos vehículos necesita partir del valor actualizado: lo práctico es consultar el precio del día de un juego de cubiertas 13 antes de hacer la cuenta.

Con el rodado 14 pasa algo parecido. Suele salir menos que una medida mayor, aunque tampoco figura con número en el relevamiento. Para estimar cuánto pesa sobre el sueldo conviene mirar el precio de las cubiertas 14 vigente en los listados.

Cómo hacer la cuenta con tu propio sueldo

El mínimo funciona como vara común, pero cada uno paga con su ingreso real. La cuenta es directa: se toma el precio del juego completo y se lo divide por el sueldo mensual de bolsillo. El resultado dice cuántos sueldos se va el cambio de gomas. Un juego de 800.000 pesos para alguien que cobra 1.100.000 pesos representa 0,73 de su sueldo, casi tres cuartos del mes.

Si se prefiere medirlo en tiempo, se divide el precio por el valor hora propio. Ese número, las horas de trabajo que cuesta el gasto, suele ser el que más ordena la decisión de postergarlo o no.

El peso de las cuotas cuando no se puede esperar

Cuando el cambio no admite espera, la financiación entra en juego. Los comercios ofrecen planes de 3, 6, 9 y hasta 12 cuotas, y en algunas promociones aparece financiación sin interés. Ahí el cálculo cambia de forma: ya no importa solo cuántos sueldos cuesta el total, sino cuánto pesa cada cuota sobre el ingreso del mes.

Un juego de 900.000 pesos en 6 cuotas sin interés implica reservar 150.000 pesos mensuales durante medio año. Con interés, el número final sube y conviene mirarlo antes de firmar. La cuota chica alivia el mes, aunque el costo total termine siendo mayor.

Qué mirar antes de comprar

Más allá del precio, hay tres cosas que revisar. La profundidad del dibujo de las cubiertas actuales, para saber si el cambio es urgente o admite unos meses. La fecha de fabricación grabada en el flanco, porque una goma vieja, aunque nunca se haya usado, pierde propiedades. Y la alineación y balanceo después del montaje, un gasto extra que el presupuesto inicial casi nunca incluye y que evita un desgaste prematuro.

La cuenta que conviene hacer antes

Por sí solo, el precio de un juego de cubiertas dice poco. Traducido a dos o tres salarios mínimos, o a varios cientos de horas de trabajo, empieza a decir bastante. Cada quien puede rehacer esa cuenta con su propio sueldo y su propia medida, y así saber, antes de pisar la gomería, cuánto de su mes se va en volver a apoyar el auto sobre goma nueva.

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