
El Gobierno de la provincia de Buenos Aires retomará este mes las negociaciones salariales con los gremios estatales, docentes y judiciales. Aunque todavía no hay una propuesta formal sobre la mesa, ya se definió los pilares del ofrecimiento. La convocatoria oficial se realizará inmediatamente después del 11 de junio, día en que el INDEC publicará el dato de inflación de mayo, un número clave para terminar de pulir los porcentajes.
La principal novedad de esta ronda es que la Provincia busca abandonar las discusiones mes a mes. La intención oficial es cerrar un acuerdo extendido de 3 o 4 meses que otorgue previsibilidad financiera. Para dar tranquilidad a los trabajadores en un contexto inestable, el nuevo esquema mantendrá activa la cláusula de revisión, lo que garantizará nuevas reuniones si los precios se disparan.
En lo que va de 2026, los salarios estatales bonaerenses aumentaron un 9%, frente a una inflación acumulada del 12%. Los sindicatos llegan a la mesa con el objetivo firme de recuperar esos 3 puntos perdidos.
Los tres ejes de la propuesta bonaerense
Aumento plano: El incremento se aplicaría de forma uniforme para todas las categorías de la administración pública. Se descartaría la idea de subas diferenciadas para los sueldos más bajos.
Carrera contra el reloj: El gobierno provincial necesita abrochar el acuerdo antes de mediados de junio. La meta es que el aumento impacte directamente en el sueldo de este mes y mejore el cálculo del medio aguinaldo de fin de junio.
Cuentas ajustadas: En los encuentros preliminares, los funcionarios bonaerenses ya advirtieron a los gremios sobre la delicada situación financiera que atraviesan las arcas de la provincia.




