El Gobierno Provincial de Axel Kicillof ofreció en paritaria un aumento del 2% para febrero, pero los sindicatos docentes y estatales lo rechazaron “de plano”.

La gestión de la Provincia de Buenos Aires vivió un jueves de tensión. En lo que fue la reapertura de la paritaria 2026 de docentes y estatales, los representantes del Ejecutivo bonaerense pusieron sobre la mesa una oferta que, lejos de traer calma, encendió las alarmas: un incremento salarial del 2% sobre los sueldos de enero.
La respuesta de los gremios (tanto docentes como estatales de la Ley 10.430) fue unánime: rechazo absoluto. Consideran que la cifra es insuficiente frente a la inflación y que no cumple con la promesa de recuperar el poder adquisitivo perdido durante el 2025.
Los puntos clave del conflicto
- La oferta inicial: Un 2% de aumento adicional al 4,5% ya percibido en enero.
- El reclamo gremial: Exigen una cláusula que compense “punto por punto” la inflación de 2025 y que los aumentos de 2026 sean bimestrales para no quedar rezagados.
- El factor tiempo: La Provincia urge cerrar un acuerdo la próxima semana. ¿El motivo? Garantizar que el aumento se liquide en marzo y, sobre todo, asegurar el inicio del ciclo lectivo.
Desde la gobernación insisten en que el margen de maniobra es mínimo. La caída de la recaudación propia y el recorte drástico de las transferencias no automáticas por parte del Gobierno Nacional han dejado las arcas provinciales en una situación delicada.
Sin embargo, los gremios advierten que la paz social y educativa depende de una “oferta superadora” que debería llegar en los próximos días.
Se espera que las autoridades bonaerenses elaboren una nueva propuesta para retomar el diálogo la semana entrante. El objetivo es ambicioso: cerrar un acuerdo antes de que termine febrero para evitar que el conflicto se traslade a las aulas.




